viernes, 17 de abril de 2009

DOCUMENTO SITUACIÓN PROVINCIAL








El gobierno de la provincia de Río Negro ya anuncia ajustes y pago en bonos, con la excusa de la crisis internacional y la supuesta caída de la recaudación fiscal. Sin embargo los ajustes para nuestro pueblo tienen una vieja historia, tanto como las denuncias de corrupción, consecuencia del despilfarro de las recaudaciones record logradas hasta diciembre 2008 y los fondos nacionales recibidos para tapar la inexplicable deuda pública. En febrero 280 millones y luego los 168 millones de la coparticipación de las retenciones a la soja.

La falta de transparencia demuestra que no hay república ni democracia en esta provincia, sino un ESTADO DE NO DERECHO organizado por una burocracia política que se mantiene en el poder desde hace un cuarto de siglo. Nos ha llevado a las peores privaciones e injusticias, haciéndonos perder los recursos naturales, la propiedad de los servicios públicos y los principales derechos sociales. El momento de crecimiento económico y mayor recaudación, que dio lugar a que el presupuesto provincial se haya cuadruplicado, se utilizó en la estructura política y los gastos que sostienen a amigos y punteros como las consultorías, que se llevan 90 millones del presupuesto 2009, el cual, aún con la previsión de la crisis, congela las partidas para salud y educación, pero aumenta 20 % las destinadas a la planta política.

La reactivación del circuito productivo regional, no generó mejores condiciones de vida y de trabajo para el pueblo, sino más desigualdad e injusticia. Mayor explotación, para asegurar las rentas empresarias de los grandes exportadores. Frente a ello el gobierno no ha tenido el decoro de frenar siquiera la voracidad de los grandes hacia los pequeños productores y los trabajadores, en la disputa por la renta y la plusvalía. Algo que con la crisis ya se agravó. Tampoco fue capaz de retener parte de la renta extraordinaria que obtienen los grandes grupos económicos, exportadores y terratenientes. Sólo el 16 % de los recursos se obtienen de la recaudación de impuestos provinciales: acá no tributan los latifundios improductivos, el puerto no deja ningún beneficio fiscal, a pesar de que por él se van al exterior y nunca vuelven, el 80% de las divisas que generan las actividades productivas. Es un gobierno que en ruinosos contratos petroleros, captura por regalías sólo el 10%. Depende en un 67% de los recursos nacionales, como no lo hace ninguno de la Patagonia. No generó la radicación de ninguna industria ni actividad productiva importante que promueva el trabajo local y regional, cuando en el país ha sido un fenómeno dominante el crecimiento de dichas actividades en el último lustro. Solo vinieron grandes terratenientes, como Lewis o Benetton para apropiarse de nuestros bienes naturales.

Como patronal, el gobierno es el principal promotor de la precarización laboral, las rebajas de salarios, la liquidación de las mejoras que hubo en la provincia en materia de educación, salud y previsión social.

Habla de cuidar el empleo, pero más del 70% de los trabajadores de salud y del 50% de los trabajadores de la Educación son inestables en sus puestos de trabajo (contratados, suplentes o interinos) y no cumple con acuerdos paritarios o concursos que brinden estabilidad.

Tanto la Salud Pública como el IPROSS son víctimas de un sistema de apropiación de la renta empresaria, que combinada con la corrupción gubernamental hace que esta obra social funcione tan mal y se niegue sistemáticamente la democratización de la obra social y el acceso al control y dirección de la misma a los afiliados. La emergencia declarada en los hospitales de la provincia, donde faltan profesionales para servicios completos (terapia intensiva, clínica médica, pediatría, etc) es un ejemplo del estado calamitoso en que estamos.

El gobierno de la provincia de Río Negro es primer ejemplo de mala administración y de corrupción en la gestión de los recursos de todos, Pero también lo es en las políticas laborales y salariales: prueba de ello es que paga los salarios más bajos de la Patagonia y uno de los más bajos del país, a los docentes y a todos los trabajadores estatales. Les niega la paritaria a sus trabajadores y cuando la hace con los docentes no cumple los acuerdos. Es un patrón engañador y traidor. Cómo podría hacer que otros patrones privados no sean como el gobierno? Los 45 días de paro docente son un ejemplo de su arbitrariedad e ineptitud para resolver los conflictos laborales.

Sostiene un cuerpo de ministros cuestionados por organismos de control y por organizaciones sociales, que han incurrido en maniobras denunciadas en la justicia. En esta provincia, con tantos actos de corrupción, tantos crímenes impunes, tanta injusticia cometida desde el propio Estado, jamás hubo un solo juicio político.

Para enfrentar la crisis sin que el pueblo sufra y para que sea una oportunidad de cambiar, desde la CTA proponemos que se reasignen los recursos del presupuesto provincial, generando un fondo anticrisis con una rebaja salarial de toda la planta política y de los máximos cargos de los poderes del Estado, la supresión del subsidio a la Educación Privada, la drástica reducción de los fondos destinados a empresas del Estado que nadie comprende porqué tienen déficit unas y porqué siguen generando gastos al Estado otras que ya no existen. Que se reduzcan drásticamente los fondos destinados a consultorías, así como los viáticos de funcionarios de todos los poderes y todas las formas de sobresueldos que se cobran. Que se generen recursos genuinos a partir de una clara intervención del Estado en el gravamen al latifundio improductivo y su revalúo inmobiliario, en la operación portuaria, en la concentración de las actividades económicas principales, entre otras medidas que muchos economistas que no están al servicio de los grupos económicos locales pueden proponer en un debate ciudadano amplio.

Con este redireccionamiento de los recursos es preciso enfrentar la crisis para asegurar a nuestro pueblo sus derechos primordiales como la Salud, la Educación y la Alimentación.

Por ello hay que mejorar los salarios de los trabajadores para asegurar una digna y eficaz prestación de estos servicios. Con los 145 millones que se destinan a planes sociales para los 17000 beneficiarios nombrados por el gobernador, se podría garantizar la asignación universal por hijo para todos los niños de la provincia cuyos padres no tienen trabajo. Para ello habría que desarmar toda la estructura clientelar de distribución de prebendas y favores, montada a partir de estos fondos “sociales”.

Se debe adoptar como principal política para lograr la ansiada Seguridad, asegurar la alimentación, la educación, la salud y el trabajo a los miles que hoy no tienen destino claro. Para ello exigimos que se adopten medidas para impedir los despidos injustificados. Que se implemente un seguro de empleo y formación con valores adecuados a la canasta básica de alimentos y la propuesta del programa del Primer Empleo y formación que propone desde hace tiempo la Juventud de la CTA.

Reclamamos un plan de obras públicas y de construcción de viviendas populares, asegurando a los más humildes el derecho a la posesión de la tierra y la posibilidad de construirse la casa por esfuerzo propio y en cooperativas, con apoyo del Estado.

En Río Negro necesitamos pelear entre todos para cambiar nuestro destino, “por la igualdad, la dignidad, el trabajo y la soberanía”

Por eso sumamos nuestra voz y nos movilizamos en el Día nacional de Lucha de la CTA, el 22 de abril, con la consigna principal y necesaria: LOS TRABAJADORES NO VAMOS A PAGAR LA CRISIS.

Rio Negro, abril de 2009.


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